TIENDA DE ROPA EN GIJÓN

Una tienda de ropa particular no es como una franquicia. En una franquicia los clientes entran decididos conociendo de antemano el tipo de ropa que van a encontrar. El escaparate se utiliza como mera imagen de marca. Por contra en una tienda particular el escaparate cobra gran importancia como único medio de comunicación previo con los clientes que no saben de antemano lo que allí pueden encontrar. Por eso abrimos un gran escaparate, de la mayor dimensión posible y totalmente transparente, que permitiese desde la misma calle la visión de toda la tienda y de lo que en ella se vende. Para minimizar el reflejo y potenciar la transparencia era preciso disponer de una potente iluminación general interior, pero a coste razonable, por lo que empleamos económicas pantallas fluorescentes industriales equipadas con tubos especiales de alto rendimiento cromático. Entre ellos se incorporaron algunos tubos de colores para conseguir efectos de iluminación colorista que actuasen como reclamo nocturno. La ropa se realza en detalle mediante pequeños focos halógenos dirigidos hacia los expositores. Dada la proporción marcadamente longitudinal del local se ubicaron los expositores a ambos lados y a baja altura, de modo que todo queda muy visible y accesible. Un gran espejo ubicado al fondo del local, además de su normal función para mirarse, desempeña un papel espacial primordial, ya que  duplica el espacio y refleja el escaparate, creando una sensación de transparencia que enriquece y desahoga el espacio. Para la mascota a la que la tienda debe su nombre construimos un terrario calefactado en el zaguán de acceso, visible tanto desde el exterior como desde el interior, pero resguardado de la incidencia del sol directo.

TIENDA DE ROPA EN GIJÓN. ESTADO PREVIO Y ESTADO REFORMADO